miércoles, 24 de octubre de 2012
¿Por qué es importante el conocimiento informado para una entrevista psicológica?
Es importante porque se garantiza que el sujeto ha
expresado voluntariamente su intención de participar en la investigación,
después de haber comprendido la información que se le ha dado, acerca de los
objetivos del estudio, los beneficios, las molestias, los posibles riesgos y
las alternativas, sus derechos y responsabilidades. El sujeto participante
expresará su consentimiento por escrito o, en su defecto, de forma oral ante un
testigo independiente del equipo de investigadores, que lo declarará por
escrito bajo su responsabilidad.
¿Qué tiene que ver el consentimiento informado con el código de ética?
Respetan la dignidad del ser humano y se
comprometen a preservar y proteger los derechos humanos. Buscan aumentar el
conocimiento del comportamiento humano y la comprensión que poseen los
individuos sobre ellos mismos y sobre otros, con miras a contribuir al
bienestar de la humanidad. Cuidan la privacidad e integridad de aquellos que
requieren sus servicios y de los que aceptan participar en proyectos de
investigación psicológica. Hacen uso de sus capacidades solo para propósitos
que sean consistentes con estos valores y no permiten, con conocimiento de
causa, su uso erróneo o impropio.
Son conscientes de la responsabilidad inherente al
ejercicio profesional con seres humanos y, por lo tanto, aceptan los deberes de
ser competentes y objetivos en la aplicación de sus conocimientos científicos,
así como de ejercer el máximo cuidado por los intereses de sus clientes, de sus
colegas y de la sociedad en general. El Código de Ética Profesional del
Psicólogo Peruano contiene las consideraciones morales que deben ser acatadas y
cumplidas durante el ejercicio de su profesión.
EL ARTÍCULO 46 DEL CÓDIGO DE ÉTICA DEL COLEGIO DEL PSICÓLOGOS DEL PERÚ, DICE: "El psicólogo que pide a un individuo que revele información personal en el curso de la entrevista, test o evaluaciones o que permite que le revele información, lo hace solo después de estar seguro de que la persona responsable tiene total conocimiento de los propósitos de la entrevista, el test o la evaluación y de las manera en que puede utilizarse la información.
EL ARTÍCULO 52 DICE: "El cliente tiene el derecho de recibir y el psicólogo el deber de explicar la naturaleza y propósitos de la evaluación psicológica y de dar los resultados de esta en un lenguaje que el cliente pueda comprender..."
Lenguaje Corporal:
LENGUAJE CORPORAL:
El lenguaje corporal, que no es más que todo lo
que tú trasmites por medio de movimientos o gestos, delata completamente tus
sentimientos o percepción acerca de la persona con la que está interactuando. Cuando conversas con una o varias personas,
reflejas y envías miles de señales y mensajes a través de tu comportamiento.
Así que presta atención y sácale provecho a los siguientes datos, porque tanto
en tu vida laboral como en la personal, te serán de gran provecho.
USA TUS OJOS PARA
HABLAR
Los ojos son las ventanas del alma. La persona que
mira limpiamente a los ojos de otros es una persona segura, amistosa, madura y
sincera. Sus ojos y su mirada pueden decir tanto porque expresan prácticamente
todas las emociones: alegría, tristeza, inquietud, tensión, preocupación,
estimación o respeto. Por sus ojos muchas veces se puede saber lo que está
pensando. Por eso, constituyen una ayuda poderosa en la conversación.
EL USO ADECUADO DE LAS
MANOS
Tus manos se pueden aprovechar muy bien para
complementar tus palabras y dar mayor fuerza a tu conversación. No las utilices
inútilmente y mucho menos para hacer cualquier cosa que distraiga a la otra
persona. Tampoco las uses violentamente, palmoteando o pasándoselas casi en el
rostro a la otra persona.
CUIDADO CON LO QUE
TOCAS
Hay muchas personas que siempre están dando
palmadas en la espalda o tocando a los otros en los brazos, como para llamar su
atención. Es bueno demostrar cariño, pero también hay que guardar el debido
respeto a los demás. Muéstralo no tocando a la otra persona innecesariamente.
Hay quien se siente muy molesto si le tocan, ten cuidado. Pero tampoco hables o
escuches con las manos metidas dentro de los bolsillos porque eso denota
indiferencia y mala educación.
GESTOS QUE DENOTAN
IMPACIENCIA O ABURRIMIENTO
La actitud física demuestra lo que el alma está
sintiendo. Si alguien finge interés en una conversación, la otra persona se
dará cuenta muy fácilmente por sus gestos y ademanes. Moverse nerviosamente o
levantarse, cruzar y descruzar las piernas, moverse en el asiento o mirar
constantemente el reloj demuestra aburrimiento y es una gran falta de respeto.
Si tienes que mirar la hora, hazlo en el reloj de otro.
APRENDER A SENTARSE
Aprende a sentarte tranquilo y comportarte cuando
se escucha. Reparte equitativamente el peso de tu cuerpo para no cansarte
mientas estás sentado conversando. Si te sientas en el borde de la silla, es
indicativo que deseas irte tan pronto como sea posible. Si cambias
constantemente de posición, estás expresando a gritos que estás aburrido. Si
mueves incesantemente los pies durante la conversación, tu interlocutor pensará
que estás molesto, inseguro, irritado, nervioso, cansado o aburrido. Sitúate en
una posición cómoda y descansada que te permita respirar mejor y manejar mejor
tu voz.
CONTROL DE LA MIRADA
Cuando estés hablando con alguien, no estés
mirando a todos lados: a la ventana, al techo, al suelo o limpiando sus uñas.
Tampoco mires morbosa y curiosamente los zapatos, pantalones, camisa o peinado
del que habla. Mantén el contacto ocular, pero sin fijar en exceso la mirada:
eso lo hacen los locos. De todas formas, si quieres fijar la mirada durante
mucho tiempo en alguien sin cansarte psicológicamente, mira su entrecejo. Para
el otro/a no hay diferencia
CONTROL DE LAS
EXPRESIONES DEL ROSTRO
¡Sonríe! Intercalar sonrisas cálidas y francas en
la conversación transmite confianza, alegría y buena disposición. Sin embargo,
no exageres. Sonreír demasiado frecuentemente puede convertir el gesto en una
especie de mueca y dar la impresión de que es algo hueco, vacío y fingido.
Apretar exageradamente los labios puede delatar que tienes dudas o desconfianza
acerca de lo que el otro está diciendo o sugerir que no estás expresando
realmente lo que piensas o sientes.
CONCLUSIONES
Todo lo que aquí has leído, es una muy pequeña
parte sobre el tema del lenguaje corporal. Espero que te haya sembrado
inquietudes. Desde luego, puedes empezar a practicar cuanto antes. Además, hay
abundante bibliografía en el mercado.
La Anamnesis
SINOPSIS:
La
anamnesis se refiere a la descripción y análisis longitudinal (Biográfico) de
la persona. Junto al mismo se puede realizar el examen mental que permite trazar un cuadro transversal de
la persona en el momento de su encuentro con el psicólogo.
DESARROLLO:
Partes de
las que está constituida la Anamnesis:
·
Referencia de la información en cuanto al motivo de la consulta
·
Procedencia de los datos
·
Padres
·
Maestra
·
Médico
·
Otras personas que han estado en contacto directo
Las distintas fuentes de información y la frecuencia con que puedan ser
contradictorias. Es importante registrar lo más fiel posible la información.
Las
personas menos comprometidas afectivamente con el paciente pueden ser más
objetivos en la información.
Tener
escasa consideración en:
·
Las dinámicas internas
·
Los problemas profundos
· Sus
motivaciones afectivas
DATOS SIGNIFICATIVOS
Datos familiares:
·
Decesos
·
Enfermedades somáticas
·
Características comportamentales
·
Trastornos Psicológicos
Fisiológica
Somática:
·
Modalidad del parto
·
Desarrollo Psicosexual
·
Costumbres
·
Alimentación
Patológica somática.
·
Enfermedades Febriles de la Infancia
·
Infecciones Luéticas
·
Trastornos de Tipo Neurológico
ANÁLISIS
DE LA ANAMNESIS PSICOLÓGICA
Está
relacionado con la estructura familiar al nacimiento y primeras fases del
desarrollo del niño. Entre ellas destacan:
·
Actitud hacia el matrimonio y los hijos
·
Tentativas de aborto
·
Patrones de crianza
·
Sentimientos de abandono o rechazo
·
Relaciones entre los padres
·
Carencias afectivas
·
Nacimiento de un hermano
PRIMEROS AÑOS DE VIDA
·
Sentimientos de inferioridad
·
Ambiente social
·
Eventuales retardos en el desarrollo psicomotor
·
Exposición a situaciones emotivas traumatizantes
·
Comportamiento hacia padres o hermanos
·
Dificultades económicas de la familia
RENDIMIENTO ESCOLAR
· Cómo se adaptó a un núcleo extrafamiliar
·
Cómo fue su rendimiento intelectual
·
Pueden aparecer eventuales anormalidades del comportamiento
CRISIS
PUBERAL
·
Aparición de trastornos precoces del comportamiento
·
Aclara problemáticas conflictuales pre-existentes
·
Surgimiento de los primeros impulsos heterosexuales
·
Tendencias a la introversión o extraversión
·
Ansiedad o depresión
·
Aparición de trastornos psicológicos
· Actividades sexuales desviadas
· La
masturbación
·
Impotencia o Frigidez
· Personalidad Premorbosa
EXISTEN TRASTORNOS QUE TIENEN LAS
CARACTERÍSTICAS DE PERSONALIDAD BASTANTE TÍPICAS PARA ELLO ES NECESARIO SABER:
Episodios Patológicos Previos
Explorarlos y Describirlos
Establecer cómo se presentaron
Cuánto tiempo han duraros
Qué características tenían
Cómo se han resuelto
Episodio Psicopatológico Actual
Puede ser preciso e individualizado en su inicio y desarrollo
Presenta una sucesión a episodios
Momento de inicio de los síntomas actuales
Si se desarrolla progresivamente
Se observa un brusca variación
lunes, 15 de octubre de 2012
LA OBSESIÓN POR CLASIFICAR EN LAS CIENCIAS HUMANAS
Resulta
llamativo que en las ciencias humanas como la psicología o el psicoanálisis
exista un afán creciente por clasificar el comportamiento del ser humano en
series “normales”, “anormales”, “esquizofrénica”, “neuróticas”, “perversas”
entre otras. Como una herencia de la vieja psiquiatría y de un afán
positivista, la obsesión por las clasificaciones, al parecer, brinda una
“ilusión de certeza” a los profesionales de la salud mental. La certeza
resultante, brinda una tranquilidad para
el pensamiento y la actividad supuestamente científica en el campo de la salud
mental. Al parecer, los rótulos, los “nombres” o clasificaciones de nuestro
comportamiento nos permite “atrapar la realidad” y el conocimiento de la misma,
que, como el viejo positivismo, supone la existencia de una realidad a conocer.
Por supuesto, ello lleva a ignorar el carácter constructivo y subjetivo de toda
clasificación y teoría sobre el comportamiento del ser humano.
En otros términos, la utilización del lenguaje
para nombrar el objeto de conocimiento,
nos lleva a considerar el comportamiento del ser humano en términos de los
nombres y clasificaciones elaborados previamente sobre la misma. Es decir, a la
aplicación de rótulos. Posteriormente, todo lo que queda afuera de tales
clasificaciones, aparece como marginal y ajeno para un conocimiento positivo de nuestra conducta. Sin embargo,
sabemos que existen muchas clasificaciones que difieren unas de otras como el
de DSM-IV, las clasificaciones del psicoanálisis, etc. Por lo mismo, un mismo cuadro, como la depresión, aparece
con distintos sentidos en una clasificación u otra. La depresión en
psicoanálisis difiere totalmente de la depresión para la psiquiatría. No hay
acuerdo unánime debido a la diferencia de paradigmas y puntos de vistas
respecto de nuestra mente y su dinámica.
A esto se
suma el hecho de que los comportamientos
que parecen enumerar las diversas clasificaciones “científicas” difieren de una
cultura otra, lo que lleva a serias discrepancias entre una clasificación y la
realidad que pretenden explicar. De hecho, su utilidad prácticas es muy poca.
Sostener que un sujeto es “histérico”, etc., sirve de poco a los fines de la
terapia. Es similar a conocer el nombre de una persona en relación a toda su
historia de vida.
En términos Destinológicos, los rótulos y
clasificaciones constituyen simples descripciones en términos de la creencia
del observador, aunque lejos se encuentran de una explicación definitiva de
nuestro comportamiento. Tal ves nunca podamos acceder a una verdad última como
lo pretenden los positivistas. No hay una realidad humana externa a conocer y
que se independiente de las ideas del observador. Además, toda teoría o
paradigma resultará relativo y provisional. Lo que nos lleva a pensar a las
disciplinas humanísticas como hipotéticas, provisionales y conjeturales. A esto
se suma que cada significado o clasificación depende del punto de vista
mantenido sobre lo que es nuestra psiquis, nuestra mente. Lo que en el fondo
nos lleva a un “relativismo” dependiente del “punto de vista” de cada observador
o profesional de la salud mental.
Sin embargo, debemos tomar conciencia de que cuando “nombramos” o clasificamos una
muestra de comportamiento o proceso supuesto como un “ente” existente en sí y
de por sí, estamos no solamente
clasificando porque a la vez estamos “signando” el destino de un sujeto en una
serie determinada que en el contexto familiar y social inmediato del sujeto
significará una pesada carga. Una verdadera marca social, un estigma
condenatorio. Por ejemplo si clasificamos a un sujeto como deficiente, no sólo
estamos nombrando sino también al mismo tiempo condenando y condicionando el
destino posterior del mismo tanto en su familia como en otros ámbitos de su
vida (escuela, etc.). De esta manera las clasificaciones hacen destino, es decir
son condenatorios y al mismo tiempo, discriminatorios porque no permiten
vislumbrar la vida total del sujeto en términos de una historia de vida, lleno
de matices y determinantes tanto familiares, individuales, económicas,
culturales y biológicas, entre otras
Por lo
tanto, para evitar el afán de clasificar y la obsesión por los rótulos a la que
han accedido la mayorías de las posturas psicológicas que van desde el
psicoanálisis, las corrientes cognitivo conductuales, entre otros, debemos considerar el destino
total de un sujeto tanto en términos diacrónicos(a través del tiempo) como
sincrónicos (su vida actual), es decir los múltiples aspectos de su trama
individual familiar y social. Mejor dicho lo que otorga sentido a las partes de
la conducta del sujeto, es el destino,
enmarcado en una historia subjetiva que hunde sus raíces en un programa
mental construido desde la infancia. De esta manera, los rótulos
clasificatorios no consisten sino en simples marcas o rótulos en el destino
total de un sujeto y que constituyen la parte en relación al todo. Por más que
los rótulos intenten describir los mecanismos psicológicos de un sujeto, se
escaparán sin duda el sentido o la lógica del destino de un individuo total.
Por lo
mismo, desde la Destinología los rótulos, las clasificaciones, constituyen
simples nombres que intentan captar el destino total de un sujeto en el
estrecho marco de sus significados, lo que lleva un contrasentido. Encontrar la
lógica del destino de un sujeto dentro de una línea histórica y simbólica,
emocional y dramática, significa trascender los nombres o signos condenatorios
para intentar comprender el comportamiento de un sujeto en el marco de su destino. De esta manera, un
individuo supuestamente “paranoico”, estarían simplemente dramatizando ciertas
escenas cruciales de su historia emocional, o mejor, realizando una “puesta en
escena” de ciertos roles incorporado en su historia y que para el observador
aparece como persecutorio. Mejor dicho, un niño perseguido, es muy probable que
en el futuro dramatice situaciones persecutorias. Un sujeto desvalorizado e
inhibido en su expresividad emocional, y a la vez pesimista, con un auto
concepto negativo, aparecerá más tarde como “depresivo”. Un sujeto teatral y representativo (que se clasifica
como “histérico”) no resulta sino de una familia expresiva y flexible en el
juego de roles. Los ejemplos pueden ser innumerables.
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